«Buggy» es una de esas palabras que se usa para cosas muy distintas. Bajo el mismo nombre caben desde un cacharro de playa de los años sesenta hasta un vehículo de competición del Dakar, pasando por el que alquilas para una ruta turística.
No existe una clasificación oficial. Pero si ordenas los buggies por para qué están construidos, salen seis familias claras que cubren todo lo que te vas a encontrar.
1. El dune buggy (buggy de arena)
El original, el de las películas. Nació en la California de los años sesenta y tiene nombre y fecha: Bruce Meyers construyó en 1964 el primer buggy con carrocería de fibra de vidrio, el Meyers Manx, que vendía en kit para montar sobre el chasis de un Volkswagen Escarabajo.
Esa receta marcó a toda la familia: se parte de un coche de calle —casi siempre el Escarabajo— y se le pone una carrocería de fibra más corta y ligera. El motor va detrás, lo que ayuda a la tracción, y es refrigerado por aire, lo que simplifica la mecánica.
Es un vehículo de arena y playa: ruedas anchas, poco peso y descapotado. Sobre firme compacto no destaca especialmente.
2. El sand rail
Aquí está el matiz que mucha gente desconoce. Un sand rail se parece a un dune buggy, pero no se construye igual: no parte de ningún coche donante. Se fabrica desde cero sobre un chasis tubular de acero soldado —los «raíles» que le dan nombre— con la jaula antivuelco integrada en la propia estructura.
Y se nota en lo que le quitan: no lleva puertas, ni ventanas, ni aletas, ni prácticamente carrocería. Solo tubo, asientos y mecánica a la vista.
- Peso: entre 360 y 680 kg, muy por debajo de casi cualquier otro todoterreno.
- Neumáticos: de paleta atrás, para empujar en la arena, y lisos o de alta flotación delante, para no hundirse.
- Motor: detrás o en posición central. El clásico es el bóxer de Volkswagen, aunque los más preparados pasan de los 200 CV.
Están hechos para duna y arena suelta, donde son imbatibles. En roca, en cambio, se defienden mal: no es su terreno.
3. El SSV o side-by-side (el de las rutas guiadas)
Es la familia a la que pertenecen prácticamente todos los buggies de actividades turísticas, y también los nuestros.
Las siglas vienen de Side-by-Side Vehicle: los ocupantes van uno al lado del otro, no en fila. Se conduce con volante y pedales, lleva estructura tubular antivuelco sobre el habitáculo, cinturones de seguridad y suspensiones de recorrido largo pensadas para camino irregular.
La clave está en la transmisión: son automáticos, sin embrague ni cambio de marchas. Eso elimina de golpe la barrera de entrada para quien no tiene experiencia, y es la razón por la que esta es la familia que se usa en rutas abiertas al público.
Plazas: los hay de 2, 4, 6 y hasta 8. Los de seis y ocho plazas suelen ser vehículos de transporte interno —campos de golf, grandes recintos, resorts— con potencias bajas que rara vez superan los 25 km/h, así que no sirven para ruta.
4. El UTV utilitario
Utility Task Vehicle. Se parece mucho al anterior, pero está pensado para faenar: lleva caja de carga en la parte trasera, capacidad de arrastre y una puesta a punto orientada a la fuerza y a la durabilidad más que a la diversión.
Es el que ves en fincas, bodegas, obras y campos de golf. Mismo concepto de vehículo, otra finalidad.
5. El rock crawler
La familia más extrema y la que menos se parece a lo que uno imagina al oír «buggy», porque está construida para ir despacio.
El rock crawling consiste en superar bloques de roca y pedreras con precisión milimétrica, y eso exige un vehículo muy particular:
- Desmultiplicaciones bestiales. Relaciones de 100:1 o más, que cambian velocidad por par motor: el vehículo trepa sin calarse a ritmo de persona andando.
- Suspensiones de muchísimo recorrido, para que las cuatro ruedas sigan tocando el suelo aunque el terreno sea imposible.
- Neumáticos enormes de tacos a baja presión, con beadlocks que sujetan el neumático a la llanta para que no se descalce.
- Diferenciales bloqueables y jaula antivuelco soldada al chasis.
Aquí la potencia casi nunca es el límite. Lo que manda es el control.
6. El buggy de competición
Otro mundo: estructuras de seguridad homologadas para competición, suspensiones de recorrido enorme y vehículos construidos para un reglamento, no para un cliente. Dentro de esta familia hay dos variantes que conviene distinguir.
El buggy de rally raid
Los de los raids del desierto, los que ves saltando dunas en el Dakar. Potencias muy altas, autonomía para etapas larguísimas y presupuestos de otra liga. No se alquilan y no se conducen sin preparación específica.
El kartcross
Mucho más cercano, y muy español. Un kartcross —o car cross— es un monoplaza de competición sobre un chasis tubular pequeño con jaula antivuelco integrada, propulsado por un motor de moto de gran cilindrada, habitualmente de 600 cc, y con tracción trasera.
Pesa muy poco, así que su relación peso-potencia es excelente y acelera de forma brutal en tierra seca. Es el vehículo con el que se corre el Campeonato de España de Autocross y buena parte del rallycross nacional, en circuitos de tierra.
No tiene nada que ver con un buggy de ruta: va una sola persona, no está matriculado para circular y se conduce con casco integral y equipo de competición.
¿Dónde encaja nuestra flota?
En la tercera familia: SSV recreativos, homologados y matriculados para circular legalmente.
Trabajamos con dos modelos de Can-Am:
Can-Am Maverick Trail — 2 plazas. El modelo compacto de la gama. Es estrecho, que es justo lo que quieres en caminos entre viñas, donde el espacio entre hileras manda. Ideal para parejas.
Can-Am Maverick Sport MAX — 4 plazas. La versión de cuatro asientos. Para familias, grupos de amigos o cuando queréis ir todos juntos en el mismo vehículo en lugar de repartidos.
Los dos comparten lo que de verdad importa en una ruta guiada:
- Transmisión automática. Acelerador, freno y volante. Nada más.
- Estructura de autoprotección y cinturones de seguridad, recogidos en la ficha técnica.
- Suspensiones y tracción preparadas para firme irregular.
- Habitáculo abierto, sin ventanillas: oyes, hueles y notas el sitio por el que vas pasando.
Por qué esta familia es la buena si no tienes experiencia
Tres razones, por orden de importancia.
No hay nada que aprender. Sin embrague y sin marchas, la conducción se reduce a dos pedales y un volante. Quien conduce un coche automático conduce esto sin transición.
El vehículo hace el trabajo de estabilidad. A diferencia de un quad, no tienes que acompañar con el cuerpo ni corregir con la postura: vas sentado, sujeto por el cinturón y protegido por la estructura. Lo desarrollamos en buggy o quad.
Te permite mirar. Y esto es lo importante. Un vehículo que exige atención constante te roba el paisaje; uno que se conduce solo te lo devuelve. Al final de una ruta de tres horas, la diferencia entre haber conducido y haber visto Rioja Alavesa está casi toda aquí.
Preguntas frecuentes
¿Un buggy y un SSV son lo mismo? En el uso cotidiano sí. «SSV» es el término técnico del tipo de vehículo; «buggy» es como lo llama todo el mundo.
¿Qué diferencia hay entre un dune buggy y un sand rail? La construcción. El dune buggy parte de un coche de calle —clásicamente un Volkswagen Escarabajo— al que se le pone una carrocería de fibra. El sand rail se fabrica desde cero sobre un chasis tubular soldado, sin carrocería, y pesa bastante menos.
¿Y un UTV? Es el primo utilitario del SSV: mismo concepto, pero con caja de carga y enfoque de trabajo en vez de recreativo.
¿Un kartcross es un buggy? Sí, pero de competición. Es un monoplaza sobre chasis tubular con motor de moto, normalmente de 600 cc, que compite en autocross y rallycross sobre tierra. No está matriculado ni sirve para hacer una ruta.
¿Cuántas plazas tiene un buggy? De 2 a 8, aunque los de seis y ocho suelen ser vehículos de transporte interno de baja velocidad. En LAGA trabajamos con los de 2 y 4 plazas.
¿Son automáticos todos los buggies? No. Los SSV recreativos modernos como los nuestros sí, pero los dune buggies clásicos, los sand rails y los de competición no tienen por qué serlo.
¿Qué carné necesito para conducir uno? El carné B. Lo explicamos a fondo en qué carnet necesitas para conducir un buggy.
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Un Comentario “¿Cuántos tipos de buggy hay? Las seis familias que existen”